De Carepa para el mundo

Alexander Moreno, lo podrían llamar “el negro grande” del voleibol colombiano. De dos metros altura, 100 kilogramos de peso, músculos definidos y de contextura gruesa, es un carepense que llegó a Medellín desde los 14 años a probar suerte en el deporte. De allá se vino con Jaime Gamarra, actual entrenador de la selección Antioquia de Voleibol de Mayores, quien vio en Alex una gran potencia de este deporte.
Proveniente de una familia humilde, compuesta por cinco hermanos, papá y mamá, Alex, es una persona agradecida con la vida y con Dios, su principal motor de fuerza. Recién llegado a Medellín, las cosas para él no fueron fáciles. En casa no había dinero suficiente para tenerlo lejos, pero debido a su talento, Indeportes Antioquia se hizo cargo de él ofreciéndole vivienda, comida, estudio y un salario que se ajustaba a sus necesidades.
Inició jugando directamente con la selección Antioquia, donde comenzó su desarrollo deportivo. Al principio, Alex se mostraba reservado y a veces un poco tímido. Para ese entonces, no demostraba la descomunal fuerza que hoy lo acompaña en su hombro izquierdo. En sus ratos libres se iba a cine o a comer con su compañero de habitación, Freddy Alexander Zapata, más conocido como “la guana”, quien posteriormente se convertiría en su mejor amigo.
A sus 22 años, luego de jugar durante ocho con la selección Antioquia y la selección Colombia, coronándose campeón en múltiples torneos nacionales, Alex dio su primer salto internacional. El Club Hacoaj Las Flores de Argentina, fue el primero en acogerlo. Allá fue bien recibido. Un poco tímido al principio, terminó siendo de los más queridos, cuando luego de un partido anotó 40 puntos y se convirtió en el héroe de la noche. Desde ese día, Alex, se convirtió en la estrella del equipo. Disfrutaba de su estadía en el país gaucho y gracias a su buena temporada lo fueron fichando.
Se convirtió rápidamente en el mejor sacador de la liga y en el segundo anotador. De allí, pasó al Club River Plate, lo que le dio un nuevo aire a su carrera. Fue el trampolín directo para su paso al viejo continente. Grecia le abrió sus puertas. Llegó a la ciudad de Lamia esperanzado con un futuro mejor, a entregarlo todo, así, tiempo después descubriera que ésta no iba a ser una experiencia tan agradable como él esperaba. A pesar de ganar algunos encuentros y de destacarse como figura, el club era un poco desordenado y le incumplieron con sus pagos.
Alex regresó a Colombia nuevamente. Jugó con Antioquia y Colombia. Su sueño, de volver a Argentina, se cumplió. Esta liga, que le brindó una de las mejores experiencias de su vida y que le abrió paso como un gran jugador en el exterior, le cumpliría uno de sus grandes deseos el de coronarse campeón de la Liga Argentina.
No la tuvo fácil. Pasaron algunos años para que esto se diera, y sólo hasta el 2011, con el Club UPCN, Alex sintió la gloria de ser campeón. Fue una dura batalla contra el grupo Bolívar y una de las finales más reñidas del campeonato argentino. Se fueron a siete partidos con sets muy reñidos en cada uno, donde el apoyo de la gente y de sus familiares, quienes le enviaron un video dándole fuerzas, hicieron posible que este carepense sacara las ganas y motivara aún más a su equipo. La victoria fue de ellos.
Así, fue galardonado como el mayor anotador de la liga argentina y el jugador más valioso en los play off de este año. Alex, aunque agradecido con Dios y con la vida por esta oportunidad, se mantiene con su humildad característica. Con cada persona que habla o que lo entrevista, demuestra su carisma y su madurez, que lo tienen hoy, a sus 28 años de edad, como un hombre con objetivos definidos.
Por ahora, descansa en Colombia y se prepara para jugar la Copa Elite. Comparte con su familia y su novia, con quien lleva más de 10 años. Quiere seguir haciendo historia en el voleibol nacional e internacional, para abrirles paso a otros jugadores colombianos y dejar en alto los colores de la bandera de este país que lo apoyado desde siempre.